<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-23294749</id><updated>2011-10-03T12:31:56.189+02:00</updated><title type='text'>Photoshop que estás en los cielos</title><subtitle type='html'>Bienvenidos a Photoshop que estás en los cielos</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://jandrolopez.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23294749/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jandrolopez.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>jandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09538933047750138793</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>5</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-23294749.post-115220366779221951</id><published>2006-07-06T18:30:00.000+02:00</published><updated>2006-10-09T20:12:44.456+02:00</updated><title type='text'>Ripalda y las cabezas gigantes</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/1740/2382/1600/cabeza.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 152px; CURSOR: hand; HEIGHT: 138px" height="246" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/1740/2382/320/cabeza.jpg" width="262" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los chuflas, los dinosaurios, los amargados, incompetentes, trastornados, descentrados…y más, muchas más categorías con las que me entretenía dividiendo en la escuela a los malos profesores.&lt;br /&gt;Por desgracia abundaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los buenos profesores eran más escasos y simplemente se dividían en dos grupos: los que trasmitían datos y los que enseñaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los primeros, casi siempre guiados por “su sistema” (al que se aferraban como piojo a pelo), conseguían inculcarte fechas, nombres, formulas, hasta –horror- aprenderte poesías de memoria. Quizás no entendías ni una palabra, pero te la aprendías.&lt;br /&gt;Eran técnicos del grabado en la memoria.&lt;br /&gt;Supongo que fueron útiles y, por lo menos, se ganaban el sueldo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los segundos, los que enseñaban, hacían de su asignatura una metáfora de la vida, una herramienta de aplicación universal.&lt;br /&gt;Da igual si eran matemáticas, física o lenguaje, porque el temario no era más que un simple uso de aquello; y podías vislumbrar por encima de sumas y gramáticas un instrumento útil para abrirse caminos en la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de estos profesores fue Xose Lois Ripalda. Profesor y escritor de cuentos infantiles. Y como ejemplo, me gustaría compartir con quién lea esto una de sus lecciones, tan breves, bellas y profundas como un haiku:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Si una persona diminuta pudiese entrar en una cabeza gigante con la intención de buscar un pensamiento, no lo encontraría jamás, aunque lo tuviese delante…porque nadie sabe como es un pensamiento”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al momento entiendes que en ese caso estarías buscando solo una palabra, y que las palabras están huecas. Que son un traje sin cuerpo, que no hay nada más ciego que buscar una palabra…&lt;br /&gt;Y se queda ahí, como una semilla que va madurando en tu mente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día, años más tarde, miras alrededor y ves miles de personas buscando cosas que jamás han visto o que no saben como son.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahí está el fruto de la semilla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo vas a encontrar el amor si no sabes como es?, si nunca lo has visto en ninguna pareja –no el deseo, la pasión, la atracción o el cegamiento, sino el amor-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo vas a encontrar la felicidad si nunca la has visto brillar en ninguna persona? –no la alegría, la indolencia, la autosuficiencia o la risa, sino la felicidad-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo la amistad? –no el interés, sino la amistad-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde entonces comprendes que si no sabes definir hasta el detalle la palabra pareja, amigo, fortuna, tranquilidad…, sino las sabes dibujar en tu mente con poros y sudores, olvídate, quizás te cruces con todo esto, pero pasarás de largo como la persona que buscaba el pensamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ripalda acabó la clase con algunas sumas y poniendo deberes para el día siguiente.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23294749-115220366779221951?l=jandrolopez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jandrolopez.blogspot.com/feeds/115220366779221951/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=23294749&amp;postID=115220366779221951' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23294749/posts/default/115220366779221951'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23294749/posts/default/115220366779221951'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jandrolopez.blogspot.com/2006/07/ripalda-y-las-cabezas-gigantes.html' title='Ripalda y las cabezas gigantes'/><author><name>jandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09538933047750138793</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-23294749.post-114969625317116087</id><published>2006-06-07T17:58:00.001+02:00</published><updated>2006-06-08T12:35:15.303+02:00</updated><title type='text'>El hada de la mala leche</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/1740/2382/1600/hada2.0.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 147px; CURSOR: hand; HEIGHT: 175px" height="229" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/1740/2382/320/hada2.0.jpg" width="216" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;El hada de la mala leche flota sobre tu cabeza, invisible, y tiene el carácter de los dioses antiguos –ese carácter burlón y caprichoso, que lo mismo te ayudaban a cruzar un río que te ahogaban en él-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tan dominada por sus poderes como algunas mujeres lo están por su propio cuerpo. Es el efecto Marilyn: nunca sabrás si es demasiado ingenua o demasiado consciente, y siempre te parecerá estar en uno de los dos extremos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si, así es ella, aunque no es para asustarse, contrariamente a lo que pudiese parecer por su apodo, no es mala. La gran fuerza de nuestra hada de la mala leche radica más bien en su sencillez, en su vacío casi zen.&lt;br /&gt;Simplemente te concede lo que deseas. Tan simple, tan cruel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y aunque para los más incautos esto carecerá de sentido -¿Cómo va a ser cruel concederte lo que deseas?...dirán- solo tienen que reflexionar un poco sobre ello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás verán que la gran mayoría de las cosas que deseamos son tonterías, sustitutos o símbolos de otros deseos o necesidades más ocultas.&lt;br /&gt;Hay quien desea tener un gran coche y mucho dinero, cuando en realidad lo que quería era ligar. O los hay que quisieran ser famosos, cuando en realidad solo tienen un déficit de afecto.&lt;br /&gt;Deseamos tranquilidad cuando necesitamos orden, amor cuando necesitamos autoestima, dinero cuando necesitamos imaginación….huimos de la realidad deseando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y el hada está ahí, escuchando cada conversación, cada pensamiento, como un notario entregado, esperando un “ojala” para ponerse en marcha, preparada para darte exactamente lo que pides –no lo que necesitas-.&lt;br /&gt;Sí, carece de paternalismos. Si ella tuviese niños los alimentaría con lo que pidiesen, aunque fuese a base de caramelos hasta reventar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace algunos años a un hombre de Orense le tocó el gordo de la Lotería Primitiva. La mayor cantidad jamás entregada hasta aquella fecha.&lt;br /&gt;Dejó a su mujer y a sus hijas sin un duro y se fue a vivir a Sudamérica.&lt;br /&gt;A los cuatro años volvía a su casa, arruinado y enfermo.&lt;br /&gt;No hacía más que sumarse a esa estadística que dice que el noventa por ciento de los que le toca una gran cantidad en la lotería se arruinan antes de seis años.&lt;br /&gt;Me lo imagino en el camino de regreso, hundido, soportando las collejas de su hada de la mala leche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que no es fácil saber lo que realmente se desea. A veces requiere un ejercicio de reflexión tan clarificador, tan valioso como el mayor de los deseos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ello, cuando desees algo, mira de reojo sobre tu cabeza -ella está allí, con cara de superada y su mondadientes en la boca- y piensa que es lo que realmente necesitas.&lt;br /&gt;Los deseos son un atajo fácil que nos hace olvidar la gran lección del buen viajero: lo verdaderamente importante es el camino.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23294749-114969625317116087?l=jandrolopez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jandrolopez.blogspot.com/feeds/114969625317116087/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=23294749&amp;postID=114969625317116087' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23294749/posts/default/114969625317116087'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23294749/posts/default/114969625317116087'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jandrolopez.blogspot.com/2006/06/el-hada-de-la-mala-leche.html' title='El hada de la mala leche'/><author><name>jandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09538933047750138793</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-23294749.post-114770710333585689</id><published>2006-05-15T17:30:00.000+02:00</published><updated>2006-05-15T20:21:42.253+02:00</updated><title type='text'>El experimento</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/1740/2382/1600/mono.1.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/1740/2382/200/mono.2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;En un autobús urbano de Sevilla, un hombre arengaba a dos entregadas mujeres de mediana edad:&lt;br /&gt;“Los españoles –decía- cuando hemos emigrado lo hicimos con papeles, y no así, sin nada de nada…-y las mujeres asentían o negaban, moviendo la cabeza y contrayendo los músculos de la boca-…es una vergüenza, yo no digo nada si viniesen a trabajar…pero es que vienen solo a robar…y ahora el alcalde quiere ponerles una mezquita...vamos a acabar comiendo todos cous-cous...¡o celebrando el año chino…! (y las mujeres reían)”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya se, el discurso –que he intentado reproducir fielmente- no tiene nada de novedoso. Ni tan siquiera lo fue la deriva que tuvo más tarde, ensalzando los valores de vida del andaluz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, mientras hablaba, me acordé de un viejo experimento. Les cuento:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“En una jaula se encerraron cinco monos con una dieta restringida.&lt;br /&gt;En el centro de la jaula se colgaron unos plátanos en lo alto de un mástil, de manera que los monos debían de trepar cada día para completar su alimentación.&lt;br /&gt;Una vez, cuando uno de ellos se disponía a trepar, se le disparó con un cañón de agua fría a presión. Y acto seguido se les aplicó idéntico castigo a todos los demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobra decir que no tardaron mucho en dejar de intentarlo, y cuando esto sucedió, los responsables del experimento retiraron un mono de la jaula y colocaron en su lugar uno ajeno al experimento.&lt;br /&gt;Cuando el nuevo se dispuso a trepar, todos los demás –sin duda temerosos del castigo común- se abalanzaron sobre él y lo detuvieron una y otra vez hasta que desistió.&lt;br /&gt;Fue entonces cuando cambiaron a otro mono de la jaula, y el comportamiento del grupo persistió. Hasta el mono que había entrado antes que él –y que no había sufrido en su piel la incomoda agua fría- le impidió el ascenso al nuevo inquilino.&lt;br /&gt;Así fueron sustituyendo todos los monos, y el resultado fue siempre el mismo.&lt;br /&gt;Un par de semanas después, no permanecía en la jaula ningún mono del primer grupo; ninguno de los actuales conocía el cañón de agua fría, pero ninguno intentaba subir por el mástil.&lt;br /&gt;Un día, uno de los monos, mirando los plátanos le dijo a su compañero de celda:&lt;br /&gt;-“oye, ¿y por que no subimos a por los plátanos?-&lt;br /&gt;A lo que el otro respondió:&lt;br /&gt;-“no sé, aquí las cosas siempre han sido así”-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me pareció una bonita historia, y quizás me acordé de ella porque algo había de eso en el discurso de aquel hombre del autobús.&lt;br /&gt;Supongo que si él pudiese bucear en su propia historia, no tardaría mucho tiempo en encontrar algún antepasado sin papeles, o algún ladrón, o algún extranjero…&lt;br /&gt;porque si no, aquel hombre sería linaje puro del paleolítico –o casi ni eso- y usaría herramientas de piedra y cazaría en los bosques; y todos sus valores de buena vida –desde la Semana Santa al gazpacho- serían cosa de otra gente, de hordas de invasores, de indocumentados, de gente de otras religiones y culturas que han atravesado y poseído durante siglos la misma tierra que él tanto decía amar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23294749-114770710333585689?l=jandrolopez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jandrolopez.blogspot.com/feeds/114770710333585689/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=23294749&amp;postID=114770710333585689' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23294749/posts/default/114770710333585689'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23294749/posts/default/114770710333585689'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jandrolopez.blogspot.com/2006/05/el-experimento.html' title='El experimento'/><author><name>jandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09538933047750138793</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-23294749.post-114709800222232808</id><published>2006-05-08T16:12:00.000+02:00</published><updated>2006-05-08T21:00:35.873+02:00</updated><title type='text'>Goya y el Tao</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/1740/2382/1600/goya.0.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/1740/2382/200/goya.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/1740/2382/1600/goya.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Cuenta el Tao Te King como el mismo día que apareció el bien sobre la tierra, ese mismo día apareció el mal; que igual que sin la sombra no sabríamos que es la luz, sin el mal no sabríamos valorar el bien –conceptualmente no existiría-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es curioso como cosas tan evidentes, de pura evidencia, se les escape a tanto dogmático, salvador y libertador que campa por la exclusividad de nuestras ideas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin duda se aprovechan de nuestra tendencia a darle sentido humano a todo el universo: madre tierra, hermano oso, pérfida serpiente, amable cervatillo, asquerosa cucaracha…Dividimos el mundo en buenos y malos, y enseguida surgen los gestores del bien, los administradores de paraísos donde, por supuesto, el mal no tiene cabida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces, pensando en todo esto, se me viene a la cabeza un famoso grabado de Goya. En él, un caballero reposa dormido sobre unos papeles de donde sale una nube de monstruos alados. Escrito sobre la mesa puede leerse: “El sueño de la razón produce monstruos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imagínense a Goya en su época, luchando por importar el proyecto de sociedad ideal que provenía de la vecina Francia, ese que se constituía desde la razón, la libertad, igualdad y fraternidad.&lt;br /&gt;Imagínenselo en la España vendida al fanatismo y a la superstición, donde igual se temía a las brujas que al tribunal del Santo Oficio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mensaje del grabado parece bastante claro: si la razón se duerme, si se ausenta, viene el caos, el desastre, los monstruos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero he aquí que poco más tarde la Francia republicana empezó a buscar su paraíso pasando por la guillotina desde Luís XVI hasta al mismísimo Robespierre, desembocando en una injusta dictadura militar e invadiendo cruelmente España.&lt;br /&gt;Como consecuencia, en 1808 se desencadenaba en la península una guerra por la independencia; y nuestro grabado –de 1799- adquiere otro significado, que completa al primero y retrata con crudeza el difícil equilibrio de nuestras mentes, de nuestras sociedades, y hasta casi de nuestra existencia como especie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No creo que Goya lo hiciese con este sentido (o quizás si) pero en nuestro idioma, “el sueño de la razón”, puede hacer referencia al acto de dormir, pero también al acto de soñar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y lo segundo también produce monstruos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si, la razón también sueña, es como un niño grande, ajeno a la experiencia, que no mide sus fuerzas e imagina paraísos, mundos ideales. Y marca las rutas necesarias para llegar a alcanzarlos: ensayos, edictos, manifiestos, leyes, constituciones, decretos, mandamientos… sobre el papel todo perfecto; bellas promesas que vienen de antiguo, hiladas con generaciones y generaciones de miedos, y hechas a la medida de nuestros deseos –que no de nuestras realidades- .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Países enteros se han despertado con las manos cubiertas de sangre porque olvidaron que el que piensa diferente también es víscera y vértebra y no solo una idea. Siguiendo la letra muchos olvidaron el mensaje, olvidaron que el contrario les completa…y el sueño derivó en pesadilla.&lt;br /&gt;Cada vez que alguien me habla de un futuro sin problemas, sin enfermedades o preocupaciones, pienso en el Tao y pienso en Goya.&lt;br /&gt;Todo un antídoto.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23294749-114709800222232808?l=jandrolopez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jandrolopez.blogspot.com/feeds/114709800222232808/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=23294749&amp;postID=114709800222232808' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23294749/posts/default/114709800222232808'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23294749/posts/default/114709800222232808'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jandrolopez.blogspot.com/2006/05/goya-y-el-tao.html' title='Goya y el Tao'/><author><name>jandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09538933047750138793</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-23294749.post-114528654058307648</id><published>2006-04-17T16:33:00.000+02:00</published><updated>2006-04-17T17:49:58.693+02:00</updated><title type='text'>La constancia de la cigarra</title><content type='html'>Siempre he admirado en los demás las cualidades que no poseo. Sobra decir que son muchas, pero algunas me llaman especialmente la atención y establezco con ellas una curiosa relación de amor odio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La constancia por ejemplo, nunca sé si la considero admirable por la tenacidad necesaria para ejercerla, o rechazable por lo que encierra de miseria (algo de mísero tiene reducir parte o toda tu vida a una misma acción u objetivo)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobre ella hay sobradas biografías didácticas en la historia heroica de la humanidad, personas que debieron sus logros a un esfuerzo sin desfallecimiento. A la luz de sus éxitos que duda cabe que el tiempo invertido mereció la pena. Gracias a ellas seguramente vivimos en un mundo mejor.&lt;br /&gt;Pero, ¿Qué pasa cuando el éxito no está tan claro o el objetivo no es tan fácilmente justificable?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La galería Zacheta de Varsovia exponía el pasado febrero una obra en la que su autor invirtió dieciocho años de trabajo: fotografió a su hija desde el día de su nacimiento hasta su mayoría de edad, una foto cada día, siempre con la misma sobria composición –un retrato frontal sobre un fondo blanco- que fijaba toda la atención sobre el rostro.&lt;br /&gt;Después distribuyó las fotografías sobre paneles ordenados por años, y les añadió un pie de foto a cada una con la fecha escrita a lápiz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debo reconocer que lo primero que me llamó la atención fue la paciencia de hormiga del fotógrafo, pensar en cuantas veces habría pensado en abandonar, en dejar llegar la noche sin la fotografía del día, en los días de enfermedad o en cuantos esfuerzos le habría costado situar tantas veces a la misma persona en el mismo sitio.&lt;br /&gt;Y admiré la tenacidad y la voluntad necesarias para atrapar el lento dibujo del tiempo.&lt;br /&gt;En unos metros de sala, pasando la vista entre los paneles, día a día un bebé se hacía niña, una niña se hacía adolescente, y una adolescente se hacía mujer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre las imágenes había días tristes y días alegres, pasajeras miradas de ilusión o enfado, pero más allá de todo esto, impresionaba pensar en lo que no había; en la historia que quedaba encerrada fuera de la fotografía, lo ocurrido aquel mismo día, antes y después de pasar por el artístico trámite.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí, por omisión, se intuía el primer día de escuela, el primer día de lluvia, sueños, desengaños, el primer amor…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé cuantas de estas cosas el padre fotógrafo vivió con la misma intensidad que la consecución de su obra. Desde luego no estaban en ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cercano al final, había numerosos espacios en blanco y el rostro de la joven tenía un matiz desafiante, ajeno a su mirada cómplice infantil.&lt;br /&gt;Todos aquellos paneles, con sus imágenes en blanco y negro sobre fondo neutro, parecían la labor de estudio de un botánico, analítica, lejano a cualquier atisbo de emoción.&lt;br /&gt;Lo único realmente vivo eran los ojos de la pequeña modelo, inventándose a si misma contra la cámara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás el padre artista olvido su parte de cigarra, y enfrascado en su constancia de hormiga fué ajeno a los mejores momentos de su hija.&lt;br /&gt;A veces, la constancia es sin duda un mal negocio.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23294749-114528654058307648?l=jandrolopez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jandrolopez.blogspot.com/feeds/114528654058307648/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=23294749&amp;postID=114528654058307648' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23294749/posts/default/114528654058307648'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23294749/posts/default/114528654058307648'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jandrolopez.blogspot.com/2006/04/la-constancia-de-la-cigarra.html' title='La constancia de la cigarra'/><author><name>jandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09538933047750138793</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry></feed>
